Software a medida, hecho con un proceso
Lo que se fabrica no es el mismo programa para todos: cada proyecto es a medida. Lo que se repite es la manera de hacerlo. Como en un taller bien organizado, cada encargo pasa por las mismas estaciones, con las mismas herramientas y con alguien que revisa el resultado antes de pasar a la siguiente.
La diferencia se nota en tres cosas: el precio se puede cerrar porque el camino es conocido, los plazos se cumplen porque las piezas ya se han usado antes, y el software que sale se puede mantener porque todo está hecho de la misma manera.
Cómo funciona por dentro
- Entra el problema: qué os hace perder horas, quién lo sufre y qué querríais que pasara. Todavía no se habla de tecnología.
- Se descompone en piezas: cada cosa que el software tiene que hacer es una funcionalidad con nombre, y cada funcionalidad tiene su precio.
- Se construye con piezas probadas: la manera de entrar, los permisos, las conexiones con el ERP o el correo, los avisos. Se hace a medida solo lo que es vuestro.
- Se prueba y se entrega por fases: una entrega real cada pocas semanas, que podéis usar y comprobar.
- Se pone en marcha y se mantiene: alojamiento, copias, vigilancia y cambios, para que el software siga funcionando cuando la entrega ya hace tiempo que está hecha.
Fábrica de software o programadores por horas
A veces el término se ha usado para empresas que alquilan programadores por horas a otras empresas. No es lo mismo: ahí lo que se compra es tiempo, y el resultado depende de quién os toque y de cómo lo dirijáis vosotros.
- Qué se compra: en una fábrica, un resultado que funciona; con programadores por horas, tiempo de trabajo.
- Quién asume el riesgo: en una fábrica, el proveedor, si el precio es cerrado; por horas, vosotros.
- Quién dirige: en una fábrica, el proceso es suyo y vosotros decidís qué se hace; por horas, lo tenéis que dirigir vosotros.
- Qué queda: en una fábrica, software documentado y mantenido; por horas, depende de quién lo haya hecho.
Cuándo os conviene una fábrica de software
- Cuando tenéis un problema claro y ningún programa del mercado lo resuelve tal como trabajáis.
- Cuando queréis saber el precio antes de empezar, y no una estimación de horas.
- Cuando no tenéis un equipo técnico propio que pueda dirigir programadores.
- Cuando el software se tiene que mantener años, y no solo entregarse.