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Guías

De Excel a una aplicación a medida: cuándo dar el paso

Toca pasar de una hoja de cálculo a una aplicación cuando la hoja la editan varias personas a la vez, cuando hay versiones que no cuadran, cuando una fórmula rota ya ha costado dinero o cuando el mismo dato se tiene que copiar a mano en otro programa. Una aplicación a medida guarda los datos en un solo sitio, controla quién puede ver y cambiar cada cosa, valida lo que se introduce y se conecta con el resto de sistemas. El cambio se hace por partes, empezando por la hoja que más duele, sin parar el trabajo.

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Las señales de que la hoja ya no da más de sí

  • Hay varias versiones del mismo fichero y nadie sabe cuál es la buena.
  • La editan varias personas y se pisan.
  • Una fórmula rota o una fila borrada ya ha costado dinero.
  • Los datos se tienen que copiar a mano en el ERP, en el CRM o en otra hoja.
  • Solo una persona sabe cómo funciona y, cuando no está, no funciona.
  • Necesitáis saber quién ha cambiado qué y cuándo.

Qué ganáis con una aplicación

  • Un solo sitio para los datos: todos ven lo mismo, al momento.
  • Permisos: cada uno ve y cambia solo lo que le toca.
  • Validación: lo que se introduce se comprueba al entrar, no cuando ya ha hecho daño.
  • Historial: quién ha cambiado cada cosa y cuándo.
  • Conexiones: los datos pasan solos al ERP, al CRM o a la tienda.
  • Acceso: desde cualquier sitio, también desde el móvil, y para clientes o proveedores si hace falta.

Qué perdéis

La libertad de añadir una columna en un minuto. Una hoja de cálculo es perfecta para probar ideas; una aplicación es para el trabajo que ya sabéis cómo se hace.

Por eso no hace falta pasarlo todo: lo que es estable va a la aplicación, y la hoja se puede quedar para los análisis puntuales, alimentada con datos que ahora sí cuadran.

Cómo hacer el cambio sin parar el trabajo

  1. Empezad por la hoja que más duele: la que más se comparte, más errores da o más horas se come.
  2. Limpiad los datos antes de llevarlos: duplicados, formatos distintos, columnas que nadie usa.
  3. Haced la primera versión con los datos reales, y que la pruebe quien usa la hoja cada día.
  4. Usad las dos en paralelo unas semanas y, cuando cuadren, dejad la hoja.

Cómo lo hacemos en SANFELIU

En SANFELIU, consultoría de software a medida de Barcelona, hacemos aplicaciones de gestión y cuadros de mando a medida que sustituyen las hojas de cálculo que no cuadran, conectados con lo que ya tenéis (el ERP, el CRM, la tienda) y sobre AWS.

Lo veis funcionando con vuestros datos en un prototipo de uno a tres días, antes de ningún precio. Después, una propuesta a precio cerrado por funcionalidad, con el código a vuestro nombre.

Treinta minutos, gratis y sin compromiso, con el ingeniero que llevaría el proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que dejar de gestionar la empresa con Excel?

Cuando lo editan varias personas, cuando hay versiones que no cuadran, cuando un error ya ha costado dinero o cuando los datos se tienen que copiar a mano en otro programa. Entonces la hoja ya no es una herramienta: es un riesgo.

¿Se pueden aprovechar los datos de la hoja de cálculo?

Sí. Se limpian (duplicados, formatos, columnas sin uso) y se cargan en la aplicación. Cuanto más ordenada está la hoja, menos trabajo.

¿Aplicación a medida o programa del mercado?

Si un programa del mercado hace lo que hacéis con la hoja sin tener que forzarlo, compradlo. Si la hoja existe precisamente porque ningún programa hacía lo que necesitabais, la aplicación a medida suele ser la respuesta.

Contadnos vuestro caso en treinta minutos.

Reservad una reunión con el ingeniero que llevaría el proyecto: treinta minutos, gratis y sin compromiso. Si encajamos, os decimos cómo empezaríamos; si no, a quién podéis acudir.

O escribid a me@joansanfeliu.com

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