Cuándo basta con un programa del mercado
- Cuando el proceso funciona igual en todas las empresas: la contabilidad, las nóminas, la facturación, el correo. Aquí el programa del mercado gana siempre.
- Cuando el programa hace lo que necesitáis sin forzarlo, y lo que falta es poca cosa.
- Cuando necesitáis empezar mañana y el proceso todavía no está definido: primero hay que saber cómo trabajáis.
Cuándo vale la pena hacerlo a medida
- Cuando el proceso es vuestra ventaja: la manera de presupuestar, de preparar los pedidos o de atender a los clientes que os hace diferentes.
- Cuando pagáis tres programas y una hoja de cálculo hace de puente entre todos, y alguien pasa horas en ella cada semana.
- Cuando las adaptaciones y los módulos de más del programa ya cuestan más que hacer lo que necesitáis.
- Cuando lo tienen que usar vuestros clientes o proveedores (un portal, una herramienta de pedidos) con vuestra lógica y vuestra marca.
El camino de en medio: conectar lo que ya tenéis
Muchas empresas no necesitan cambiar de programa: necesitan que los que ya pagan se hablen. Los pedidos de la tienda que entran solos en el ERP, el stock que sale hacia la tienda, el cuadro de mando que lee de todos los sistemas a la vez.
Es software a medida, pero pequeño: se mantiene lo que funciona y se hace solo el trozo que falta. A menudo es el proyecto que se amortiza antes, porque quita trabajo manual desde el primer día.
Cinco preguntas para decidir
- ¿Cuántas horas a la semana se pierden pasando datos a mano de un sitio a otro?
- ¿El programa del mercado os obliga a cambiar un proceso que funciona bien?
- ¿Cuánto costará dentro de tres años, con las licencias por usuario y los módulos de más?
- ¿Los datos son vuestros y los podéis sacar cuando queráis, en un formato que se pueda leer?
- ¿Quién lo adaptará cuando el negocio cambie?