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Sanfeliu Software

Para empresas con trabajo que se repite

Fábricas de IA y de software: qué son y cómo las montamos

Una fábrica de IA es un trabajo de vuestra empresa que hacen agentes de inteligencia artificial de principio a fin: entran los pedidos o los correos de cada día, los agentes los trabajan con vuestras reglas, una persona revisa lo delicado y el resultado llega solo a donde tiene que ir. Si lo que sale es software, es una fábrica de software. Las montamos sobre los sistemas que ya tenéis, empezando por un solo trabajo.

Actualizado el

Treinta minutos, gratis y sin compromiso, con el ingeniero que llevaría el proyecto.

Dibujo en cristal: una persona teclea a mano una pila de pedidos llegados por correo; un cubo terracota los lee y entran solos, ordenados, en el servidor del ERP.
  • Claude
  • Amazon Bedrock
  • MCP
  • AWS

Qué significa «fábrica de IA»

Depende de quién lo diga. Se usa con tres sentidos, y para una pyme solo uno cuenta.

  • Un centro de datos para la IA

    Para los fabricantes de chips, como NVIDIA, una fábrica de IA es un centro de datos hecho solo para ejecutar modelos: entra electricidad y salen tokens, el texto que generan los modelos. La Unión Europea financia una red, y una está en el Barcelona Supercomputing Center, pensada para startups y pymes que entrenan modelos propios.

  • Una empresa que decide con datos

    En las escuelas de negocio, desde un artículo de la Harvard Business Review de 2020, la fábrica de IA es la forma en que una empresa convierte sus datos en decisiones cada día, sin que nadie tenga que tomarlas una a una, y aprende de cada resultado.

  • Un trabajo que hacen agentes

    Y desde que hay agentes de IA, que no solo contestan sino que hacen tareas, una fábrica es un proceso entero hecho por agentes: una entrada definida, unas reglas de lo que está bien hecho, una persona que revisa y un resultado que llega a su sitio. Es la que os puede ahorrar horas, y es la que hacemos.

En qué consiste una fábrica de IA

01

Un trabajo que se repite

Siempre el mismo tipo de encargo: los pedidos que llegan por correo, las peticiones de oferta, las consultas de los clientes, las facturas de los proveedores. Si cada día entra algo distinto, no es una fábrica.

02

Agentes con vuestras reglas

Cada paso lo hace un agente de IA con las reglas de la casa por escrito: qué es un pedido bien entrado, cuándo hay que avisar a alguien y qué no se hace nunca. Trabajan dentro de vuestros sistemas, con permisos limitados.

03

Una persona donde un error cuesta dinero

Antes de enviar una oferta, de entrar un pedido grande o de contestar a un cliente enfadado, el trabajo pasa por una persona de la empresa, que lo da por bueno o lo devuelve con el motivo.

04

Una fábrica que aprende

El resultado llega solo al ERP, al CRM o al correo. Cada vez que la persona dice «esto no», el motivo se convierte en una regla nueva, y se mide cuánto trabajo sale bien a la primera.

Trabajos que suelen ir bien para una fábrica de IA

  1. Pedidos y albaranes que llegan por correo o en PDF y entran solos en el ERP.
  2. Peticiones de oferta: leer lo que pide el cliente, buscar precios y plazos y dejar la oferta lista para que alguien la revise.
  3. Atención al cliente, con cada consulta clasificada y un borrador de respuesta hecho con vuestro histórico.
  4. Facturas de proveedores comprobadas contra el pedido y el albarán antes de pagarlas.

Dos condiciones y tres tipos de pasos

Un trabajo se puede convertir en una fábrica si cumple dos condiciones. Que se repita: el mismo trabajo, siempre por el mismo camino. Y que se pueda auditar: cada paso deja rastro, y cuando algo sale mal se ve en qué paso ha fallado y se arregla ahí, antes de que el error pase a los siguientes. Dentro, cada paso es de uno de estos tres tipos.

  • Código

    Lo que hay que hacer siempre igual: leer un PDF, comprobar que los importes cuadran, guardar el pedido en el ERP. Lo hace un programa, que cada vez lo hace de la misma manera.

  • Agente de IA

    Lo que depende de lo que entra: entender qué pide un cliente que escribe como quiere, decidir qué regla se aplica o redactar la respuesta. Lo hace un agente de IA, que razona con las reglas que le hemos puesto.

  • Persona

    La fábrica se para y espera el visto bueno de una persona de la empresa. Se pone donde un error costaría dinero o un cliente, y en ningún otro sitio: si alguien tiene que revisarlo todo, la fábrica no ahorra trabajo.

Montar una fábrica es, sobre todo, decidir de qué tipo es cada paso: lo que puede hacer un programa no lo hace un agente, y lo delicado no sale sin una persona.

¿Y una fábrica de software?

Es una fábrica de IA donde lo que se fabrica es software. Entran las especificaciones y los errores que hay que arreglar, los agentes escriben el código y las pruebas, y el resultado pasa unos controles automáticos y una revisión antes de llegar a producción.

Este año se habla sobre todo de dos maneras de hacerla funcionar. En las fábricas «oscuras» (dark factories, en inglés), ninguna persona escribe ni lee el código: solo las pruebas dicen si funciona. En las fábricas «con luz», las personas deciden qué se hace y revisan lo delicado, como los pagos, los permisos o los datos de los clientes.

Nosotros trabajamos con luz: los agentes hacen el trabajo mecánico, y el ingeniero que lleva el proyecto decide y revisa. Por eso, para una herramienta concreta, en uno a tres días veis un prototipo con vuestros datos, antes de ningún precio.

Qué os ofrecemos

  • Una fábrica de IA para un trabajo vuestro

    Elegimos con vosotros el trabajo que más horas os come, escribimos sus reglas con quien lo hace hoy, montamos los agentes sobre el ERP, el CRM o el correo que ya tenéis y la ponemos en marcha con una persona vuestra revisando. Cuando esta funciona, pasamos a la siguiente.

    Un ejemplo: los pedidos por correo
  • Una fábrica de software para vuestro equipo

    Si tenéis programadores, os montamos la fábrica para que trabajen en ella: los agentes, las pruebas automáticas, los puntos de revisión y el despliegue. Y formamos al equipo para que sepa hacerla funcionar y mejorarla.

    Formación para empresas
  • Vuestro software, hecho con la nuestra

    Si no tenéis equipo técnico, os hacemos el software con nuestra fábrica: un prototipo con vuestros datos antes de ningún precio, una propuesta a precio cerrado por funcionalidad y una entrega real cada pocas semanas.

    Aplicaciones a medida

Si no sabéis por qué trabajo empezar, la auditoría os lo dice: una semana en vuestra empresa y un plan por fases, con un precio cerrado para cada fase.

Qué hay que tener

  1. Un trabajo que se repite cada día o cada semana, y saber cuántas horas os cuesta.
  2. Los datos en algún sitio donde se puedan leer: el ERP, el CRM, el correo o, como mínimo, hojas de cálculo.
  3. Alguien de la empresa que conozca el trabajo y pueda revisar lo que hace la fábrica las primeras semanas.

Un caso

Distribuidor de material industrial

Qué había
Un equipo comercial que nunca había usado IA, con el conocimiento repartido entre el CRM, documentos internos y un catálogo de cientos de referencias.
Qué hicimos
La IA conectada al CRM, a los documentos y al catálogo en vivo; formación de todo el equipo y un manual de prompts para comerciales. Briefing de reunión y propuestas en minutos.
Todos los casos

Treinta minutos, gratis y sin compromiso, con el ingeniero que llevaría el proyecto.

¿Quién monta fábricas de IA para empresas en Barcelona?

SANFELIU, consultoría de software a medida de Barcelona, monta fábricas de IA para empresas de Barcelona y el Vallès: un trabajo de la empresa que se repite (pedidos, ofertas, consultas de clientes, facturas) y que hacen agentes de IA con las reglas de la casa, con una persona que revisa lo delicado y el resultado directamente en el ERP, el CRM o el correo. También monta fábricas de software para empresas con programadores, con agentes, pruebas automáticas y revisión humana, y forma al equipo. Se empieza con una reunión de treinta minutos, gratis y sin compromiso, con el ingeniero Joan Sanfeliu Vilarrasa.

  • Fábrica de IA: un trabajo que se repite, agentes de IA con las reglas de la empresa por escrito, una persona que revisa donde un error cuesta dinero y el resultado en el ERP, el CRM o el correo. Cada «no» de la persona se convierte en una regla nueva.
  • Un trabajo se puede convertir en una fábrica si se repite por el mismo camino y se puede auditar (cada paso deja rastro). Dentro, cada paso lo hace código, un agente de IA o una persona, y la persona solo donde un error cuesta dinero.
  • Fábrica de software: especificaciones y errores, agentes que escriben el código y las pruebas, controles automáticos y la revisión de un ingeniero antes de producción. SANFELIU trabaja «con luz»: las personas deciden y revisan.
  • Se empieza por un solo trabajo, sobre los sistemas que la empresa ya tiene: ERP, CRM, correo u hojas de cálculo.
  • Para una herramienta concreta, un prototipo con los datos de la empresa en uno a tres días, antes de ningún precio; después, una propuesta a precio cerrado por funcionalidad.
  • Tecnología: Claude, Amazon Bedrock y MCP, sobre AWS. Los datos van a proveedores con contrato empresarial que no entrenan con ellos.
  • Dónde: en persona en Barcelona, el Vallès Occidental y el Vallès Oriental; en remoto con el resto de España. En catalán, castellano e inglés.
  • Para empezar: una reunión de treinta minutos en cal.com/joan-sanfeliu/30min-es o un correo a me@joansanfeliu.com.

Preguntas que nos hacen

¿Qué es una fábrica de IA?

En una empresa, es un trabajo que hacen agentes de inteligencia artificial de principio a fin: entra siempre el mismo tipo de encargo, los agentes lo trabajan con las reglas de la casa, una persona revisa lo delicado y el resultado llega solo a donde tiene que ir. Para los fabricantes de chips, en cambio, es un centro de datos hecho para ejecutar modelos de IA.

¿Qué diferencia hay con un chatbot?

Un chatbot contesta cuando alguien le pregunta. Una fábrica hace un trabajo entero sin que nadie tenga que pedírselo cada vez: lee lo que entra, lo trabaja, lo deja en su sitio y avisa a una persona cuando hace falta.

¿Qué es una fábrica de software oscura?

El nombre viene de las fábricas de robots que funcionan con las luces apagadas porque no hay nadie. Es una fábrica de software donde ninguna persona escribe ni lee el código, y solo las pruebas automáticas dicen si funciona. Para el software de una empresa nosotros no lo hacemos así: lo delicado, como los pagos, los permisos o los datos de los clientes, siempre lo revisa una persona.

¿Una fábrica de IA sustituye a las personas?

Quita el trabajo de picar datos y de copiarlos de un sitio a otro. La persona que lo hacía pasa a revisar lo que sale y a resolver los casos que la fábrica no sabe resolver.

¿Cuánto cuesta?

Depende del trabajo. Si ya sabéis qué proceso queréis, la primera reunión no se cobra y veis un prototipo con vuestros datos antes de ningún precio. Si no sabéis por dónde empezar, la auditoría os dice qué procesos valen la pena. Los importes están en la página de precios.

¿Qué pasa con nuestros datos?

Se quedan en vuestros sistemas. Los agentes acceden con permisos limitados y solo envían a cada tarea lo que necesitan, a proveedores con contrato empresarial que no entrenan con vuestros datos (Amazon Bedrock, Claude).

Treinta minutos, gratis y sin compromiso, con el ingeniero que llevaría el proyecto.

Contadnos vuestro caso en treinta minutos.

Reservad una reunión con el ingeniero que llevaría el proyecto: treinta minutos, gratis y sin compromiso. Si encajamos, os decimos cómo empezaríamos; si no, a quién podéis acudir.

O escribid a me@joansanfeliu.com

¿Preferís escribir?

Contadnos el caso en cuatro líneas y os respondemos por correo.